LA MIRADA INVICTA – Por Michou Pourtalé

La mirada invicta. Poesía

Poemario

La mirada invicta. Poesía El libro, “La Mirada invicta”, constituye un bello objeto que se ve engalanado con el prólogo de la escritora poeta y ensayista Señora Marta de Paris quien ha realizado un espléndido trabajo de conocimiento literario sobre la obra que se presenta y considera a “La Mirada Invicta” como un libro totalmente propio de “una literatura escrita por mujeres”.

   A Gladys Abilar se la conoce como narradora, autora de cuentos infantiles, nombro “Juguito de Rimas”, además son bien conocidos  sus relatos sobre mitos y leyendas riojanos que se publican en el segmento Rincón Gaucho del  diario La Nación, siendo La Rioja su lugar natal. La Poeta tuvo un abuelo nacido en Beirut con una formación literaria,

 dejó trabajos escritos en árabe sobre filosofía, raíz genética que se manifiesta en Gladys Abilar.

   Fueron y son suyas metáforas, ideas sueltas que encontraron concreción, ella expresó sentimientos, primero en un pequeño libro de poesías luego dio curso al talento del relato en la historia de una familia riojana que fue llevada a una novela de ficción. Cuando se traslada a Bs.As. en el año 89, se dedica a la escritura.

Quiero rescatar las figuras paterna y materna de Gladys pues  comprendieron a su hija, supieron guiarla desde niña; así ella descubrió la música y es concertista de piano; más adelante se recibió de Ingeniera en Agronomía en la Facultad de Chilecito, ocupó cargos importantes relacionados con su profesión, fue Directora del Instituto de Investigaciones en la Facultad Nacional de La Rioja; pero mientras se trasladaba de un paraje a otro escuchaba “voces internas” que se manifestaban con palabras, frases que  ya eran versos; Gladys tomaba nota, las escribía, las releía, entonces fue cuando poco a poco ella fue descubriendo otras posibilidades que aún le resultaban extrañas.

 Gladys sabes bien que yo no soy académica ni crítica literaria; puedo decir que soy  una autodidacta de la vida que le permitió acercarse a la Poesía.

   Por este motivo voy a dedicarte unas palabras sobre “La Mirada Invicta” como amiga y como mujer.

    Hay un clima de felicidad y alegría que me pone contenta, motivo suficiente para invitarte a disfrutar con plenitud este instante de tu vida, ya que la vida está hecha de instantes, deja de lado toda intromisión ajena, deja fluir el pensamiento, todo va a estar bien, ya está bien. Delante está tu esposo, un hombre enamorado, tus hijos y  nietos, tus familiares tan íntimos que han sabido acaparar tu corazón y este ramillete cálido de amigas y amigos a la espera de conocer tus poemas.

   Leo palabras de Simone Pacot cuando se refiere al corazón profundo, acotó para quienes no la conocen, Pacot es abogada honoraria de la Corte de Apelación de Paris y perteneciente al equipo francés de la asociación Bethasda, ella dice: “El hebreo concibe el corazón como lo interior del hombre. En la antropología concreta y global de la Biblia, el corazón del hombre es la fuente misma de su personalidad consciente, inteligente y libre, el lugar de sus elecciones decisivas, el de la ley no escrita y de la acción misteriosa de Dios”.

   Y es a tu corazón al que quiero dirigirme porque percibo que  has tenido la valentía de calarlo hondo, has labrado en el  cuenco más profundo de él,  hasta encontrar tu propio Logos, tu verdad, esa a la que un Fiat Creador resguarda en un íntimo y secreto silencio. Supiste escuchar un ”hágase” para tu Poesía, trino de la cuna antigua de los Tiempos, camino de Iniciación.

   Como un Icaro combatiente, la poeta transmuta en ave augural, toma vuelo se acerca a las estrellas, con su brillo hace vibrar su mirada y la vuelve invicta, jamás vencida ; esta mujer descubre la luminosidad que habita en lo más abismal de su propia alma; luego recorre con paso entre leve y ansioso cada página del poemario; con la pausa de una total femineidad equilibra un manantial de sentimientos aguerridos, dolorosos, algunos tendientes a una mal disimulada nostalgia, otros rebeldes, conjeturales entonces es el momento cuando ella, ave- poeta vibra pasional.

   Versos como “y le desnudó los ojos / ante el asombro de los cardones” o “podrán empaparse de estrellas” me remiten al poema titulado “ Mis Ojos”, un  breve poema de seis versos.

“MIS  OJOS”

Cada vez que miro a los cielos de Dios

la envidia se enquista en mis manos

        porque jamás

podrán empaparse de estrellas.

        En cambio mis ojos

pueden llenarse de ellas.

   Con esta lectura me encamino hacia el título del libro, recordando que una cosa es ver y otra es mirar para llegar a esta  conclusión. Brillan estrellas en los ojos de Gladys Abilar y su mirada entonces se vuelve invencible porque se fortalece con luz que proviene de lo Alto. Esta poeta se considera como “un pequeño gesto de la vida”, dice ser “el grito de un útero en riña” o también “un ave que plegó sus alas / de orondo plumaje”, se define a sí misma con este verso de fuerte contenido: “Soy la flor que redime a la bestia”, palabras de extraordinaria sacralidad.

   Les he acercado versos pertenecientes al poema “Autorretrato” que lleva un epígrafe de Antonio Requeni : “ Rendir mi corazón a los aromas. / Acariciar la pulpa del silencio.”

   Corazón, al que ya mencioné desde el inicio, pulpa la de ese Logos Creador del cual la Poeta sabe bien como exhibir su propia Verdad.

   Con el permiso de Antonio y de Rubén les leo el poema “Hartazgo” porque considero que es el decir de muchas mujeres a las que la Poeta en tanto como mujer comprende.

HARTAZGO

   Estoy harta del gris de los andenes

  de los atardeceres grises que fagocitan la ciudad

  de las grises garúas que se suicidan sobre el asfalto

  de los otoños grises por no atreverse al oro

   y de los grises desvelos de la culpa.

  Estoy harta de los pensamientos grises,

  de  las hostias grises que se duermen en mi lengua,

  del gris de tu ausencia, porque no te atreves,

  del  gusto a gris que tapiza mi boca cuando bebo la vida.

  Estoy harta del gris de los gorriones

  de los balcones grises que abortan golondrinas

  de los escombros que se devoran los pasos vacilantes del miedo,

 de las sombras grises que exterminan la inocencia

 de la escarcha gris, puñal de madrugadas.

 De los grises zaguanes paridores de silencio

 del  gris de las plegarias que se encadenan en mi paladar

 y de las promesas grises que demoran la dicha.

Estoy harta de estar harta.

   Pero Gladys Abilar como mujer es un ser hecho para el amor y sabe que el amor da un sentido a todo lo demás, porque sin amor nada puede hacerla feliz por más que el cansancio, el hartazgo quieran vencerla.

    Algo poderoso lo impide ya que la Poeta permanece incólume merced a su Mirada Invicta.

                                                                                  MICHOU POURTALÉ

                                                                                                                           2-12-2015